En un
poblado Navajo, cuentan que una noche en la cual rugieron los espíritus del
viento, nació la hija de un gran jefe, la llamaron Niyol (Hija del viento).
Desde pequeña su pasión eran los animales y la naturaleza, cuentan que era
capaz de comunicarse con ellos atraves de la mirada. Con los años se hizo una
joven hermosa, de ojos grandes y algo rasgados de color azul celeste, una gran
melena larga que se dejaba acariciar por la brisas, llevaba una cinta rodeando
su frente, dicen que la cinta y un colgante que llevaba con un colmillo de
lobo, eran de un gran brujo antepasado suyo que tenia poderes para comunicarse
con los espíritus de los animales.
Su
padre el gran jefe Kostichi, en su mayoría de edad le regalo a Niyol una
lobezna la cual la acompañaba allá donde fuera, Niyol la bautizo con el nombre
de Yuma.
Un día
en unos de sus largos paseos a caballo se adentro en un gran bosque de hayas,
una vez en el corazón del bosque se acerco a la orilla del río que lo cruzaba
para que bebiera su caballo, su amiga Yuma de pronto se puso delante de ella
aullar protegiéndola y a gruñir enseñando sus grandes colmillos y con la mirada
fija a la otra orilla, cuando de pronto...
En la
otra orilla vio como hacia lo mismo un joven cazador de otra tribu, el joven
cazador se dispuso a cruzar el río para saludarla de cerca, sus miradas se
cruzaron de tal forma que Yuma dejo de gruñir, que sería lo que noto Yuma que
hasta se dejaba acariciar.
El era
un joven cazador, con una melena por encima de los hombros, de ojos negros y
grandes, fuerte, de piel curtida
-Mi
nombre es Artax, hijo del gran jefe Dozzhaahii (Caballo salvaje) ¿Y el tuyo?...
-El mío
es Niyol, ¿Qué haces por estas tierras?
-Estoy
de cacería, para llevar comida a mi poblado.
-¿Si me
dejas? me gustaría acompañarte aunque no es de mi agrado ver matar a animales,
aunque comprendo que es la ley de nuestra naturaleza, siempre y cuando no se
haga por placer de los humanos.
Después
de mucho caminar por el bosque, no encontraron nada que cazar, la noche se
echaba encima del bosque y cada uno tenía que volver a sus poblados.
Quedaron
en verse al día siguiente, en el río.
Amaneció
el día siguiente con un radiante sol, despertado por los sonidos que venían del
bosque, corría una ligera brisa que hacia bailar la alta hierba de la pradera.
Con los
primeros rayos del sol, Niyol despertó a Yuma, cogió su caballo y como nunca
había cabalgado, a la velocidad de un rayo, fue a su encuentro con Artax.
Nada
mas cruzar el río, vio como Artax recogía su manta y su arco.
-¿Has
dormido aquí? Le pregunto Niyol
-Si, no
quería llegar tarde a nuestra cita..., le contesto Artax con la voz
entrecortada y el semblante sonrojado, no podía disimular su enamoramiento
hacia ella.
Se
adentraron de nuevo en el bosque en busca de una buena pieza, Yuma y los
caballos se quedaron en la orilla del río, para no espantar a los posibles
animales que se cruzaran enla cacería.
Se
escondieron detrás de uno matorrales frondosos, esperando...
De
pronto..., apareció un gran alce, por su cornamenta era ya bastante adulto y
una buena pieza para dar de comer a su poblado. El preparo su arco con una
flecha bien afilada, después de un instante apuntándolo disparó dando en el
blanco, el alce estaba herido de muerte y para que no sufriese, rápidamente
saco otra flecha la disparo y el animal cayo muerto.
Los dos
se dirigieron hacia el río, ya que Artax tenía que arrastrar el cadáver del
animal, con su caballo hasta su poblado. Niyol aguanto sus lágrimas delante de
la presencia de Artax, no quería que viese el dolor que sentía, aunque ella
entendía que esa muerte era necesaria para el sustento de su pueblo y así
seguir, con las reglas impuestas por la naturaleza. Artax disimulo, como si no
se hubiera dado cuenta de su dolor. Al llegar al río, Artax la pregunto...
-Niyol.
¿Quieres que te acompañe, hasta tu poblado?
-No
gracias, en tu poblado te estarán esperando, pero si quieres quedamos de nuevo
mañana me gustaría enseñarte, desde donde sueño que vuelo..., contesto Niyol.
-De
acuerdo, si quieres quedamos en tu poblado.., dijo Artax.
Niyol
subió a su caballo acompañada de Yuma y se dirigió al risco mas alto dando un
rodeo al poblado, acompañada de Yuma empezó a subir hasta lo más alto. Una vez
allirompió a llorar por la situación
vivida. Las vistas desde lo alto, eran de las más espectaculares que se podían
ver. Se veía, desde la gran llanura árida, su poblado, el bosque y una
extensísima pradera con cientos de cabezas de búfalos y caballos salvajes. Así
era el lugar que se divisaba desde lo alto, desde donde Niyol soñaba con algún
día volar.
Con su
compañera Yuma sentada a su lado y con la mirada perdida hacia el horizonte,
Niyol se dispuso a cantar un canto indio implorando al viento.
Cuando
de pronto una suave brisa empezó a ondear su melena, en lo que ella continuaba
con su canto, la brisa paso de ser suave a ser un fuerte viento, se formo un
remolino de color gris alrededor de su cuerpo, de pronto dejo de escucharse su
voz, se empezó a escuchar en todo el valle del poblado, los aullidos de Yuma.
De
pronto un silencio se apodero del lugar y se escucho…
-Niyol...
Desde ahora pertenecerás al mundo de los espíritus indios, serás el espíritu
del viento
Al día
siguiente Artax, se presento a buscar a Niyol tal y como habían quedado, se
dirigió a la tipi del gran jefe Kostichi.
-Me
llamo Artax, soy hijo del gran jefe Dozzhaahii, vengo buscando a Niyol me dijo
que me llevaría al lugar donde ella sueña con algún día poder volar.
-Ella
no durmió en el poblado anoche, imagino que abra pasado la noche en el gran
risco, aunque la tengo prohibido que suba ella sola alli, es un lugar sagrado
donde imploramos a nuestros espíritus guardianes..., contesto Kostichi.
Artax se
dirigió hacia el gran risco en busca de Niyol, en la subida vio como
sobrevolaba una gran águila, su vuelo era majestuoso surcando en las alturas.
De camino ya casi en lo alto vio a Yuma acercarse hacia el, se puso a darle con
su hocico en las piernas como queriéndole decir algo, Artax quiso entender que
la siguiera ya que el camino hasta la cima era algo escabroso y peligroso.
Una vez
en el pico más alto, vio que Niyol no se encontraba alli.
El
quedo asombrado de las vistas tan fantásticas, que se veían desde lo alto.
De
pronto se levanto algo de viento, empezó a escuchar un canto con la voz de
Niyol, el sintió la presencia de ella.
-¡¡Niyoool!!
¡¡ Niyoool!! Grito desesperadamente cuando de pronto..., empezó a levantarse un
fuerte viento, el mismo remolino que se formo cuando desapareció Niyol, se
volvió a formar, alli estaba ella como suspendida en el aire y con unas grandes
alas de águila, no daba crédito a lo que estaba viendo.
-Atarx
perdóname, pero este era mi destino desde que nací..., siempre que galopes por
las grandes praderas y bosques, yo seré tu acompañante. Le dijo Niyol...
Fue
cuando el se dio cuenta, que el sueño de Niyol se había hecho realidad y que ya
pertenecía al mundo de los espíritus indios.
Bajo
rápidamente de los riscos, para dirigirse al poblado de ella para comunicarle a
su padre, lo vivido.
Se monto
en su caballo, una vez en la gran pradera y galopando tan deprisa como nunca lo
había hecho. Vio en la lejanía como se iba formando una gran nube oscura, una
vez debajo de ella, sintió como su caballo y el eran absorbidos por algo
sobrenatural y escuchando una voz que le decía...
-Artax...
Ha llegado tu momento de pertenecer como lo ha hecho Niyol al mundo de los
espíritus indios, tú serás el espíritu de la amistad, prudencia y honor. Te
convertirás en un caballo pura sangre indio.
-Así,
fue como Niyol y Artax se convirtieron en unos espíritus, para ser invocados
cada vez que nuestros pueblos indios necesiten de ellos, siempre estarán juntos
ella convertida en una gran Águila surcando los cielos, velando por los
intereses de la naturaleza al igual que el, convertido en un veloz caballo
blanco con manchas negras.
Nunca
temáis a nuestros espíritus, se han ido convirtiéndose así desde que nació la
primera Luna.
Así fue
como acabo la leyenda el viejo brujo del poblado Wahkan.
Yo
después de al experiencia vivida en el sueño, os puedo decir que a partir de
ahora tendré mas en cuenta los mandamientos indios.
Trata la Tierra y a todo lo
que hay en ella con respeto.
Muestra gran respeto por tu
semejante.
Trabaja junto para el
beneficio de toda la Humanidad.
Había una veintena de tipis,
todas colocadas formando un círculo muy abierto, en el centro una hoguera con
grandes troncos secos quemándose, de la cual subía el humo que vi.
Artax y yo nos acercamos, por la que parecía la entrada al poblado..., al
vernos salieron a recibirnos los niños de la tribu, la verdad es que estaban
mas asombrados por la belleza de Artax que por mi presencia. Ya dentro del
poblado empezaron a rodearnos las mujeres y hombres de la tribu. La verdad...,
estaba asombrado al oír todos sus comentarios, hablaban en su idioma y yo les
entendía.
Los hombres tenían unas facciones duras, las mujeres con la piel tostada por
los rayos del sol, todas con una belleza natural al igual que el entorno, casi
todas con unas largas trenzas colgando de ellas unas plumas, la mayoría con una
cinta rodeando su frente, sus cabellos largos de color negro azabache.
El poblado estaba al cobijo de unas montañas rocosas y una extensa pradera
bañada por un río de aguas cristalinas, en las afueras tenía varios cercados,
unos con algunas vacas, cabras y en otro, unos cincuenta caballos y yeguas, al
cual se acerco Artax.
Entre la algarabía que se había montado con mi llegada, se abrió paso el gran
jefe, me saludo levantando su brazo
derecho con la palma de la mano abierta.
-Yo soy el gran jefe Takoda (amigo de todos)
-¿De dónde vienes hermano? Me pregunto... Yo me quede unos segundos sin saber
que contestar...
-Vengo de la pradera árida. Conteste...
Me invito a quedarme en el poblado el tiempo que quisiera, pensé que sería una
experiencia inolvidable y acepte la invitación.
Escuché los relinchos de Artax, me acerque a ver que le podía pasar y vi como
poniéndose de manos, relinchaba con la mirada hacia el cielo, era por la águila
que nos acompaño durante el viaje, me acerque a él para acariciarle y que se
calmara.
Vi como había algo de revuelo entre los habitantes del poblado, estaban todos
fuera de las tipis pintándose las caras, me temí lo peor. ¿Seria pintura de
guerra?
Llego la noche..., era una noche estrellada, la hoguera ardía con un gran fuego
las chispas encendidas se perdían a la vista entre las estrellas.
Todos estaban sentados alrededor de la hoguera, el gran jefe me invito a
sentarme junto a el, el brujo del poblado me comento..., que al ser luna llena,
era noche de leyendas.., ufff menos mal, que era para eso el pintarse sus
caras.
Las únicas luces que alumbraban el poblado eran las del fuego y la de la luna,
esta última, esperando a escuchar alguna leyenda. Pero un momento..., sobre el
gran risco la silueta de la gran águila, alumbrada por la luz de la luna.
Entre el graznar nocturno del algún búho, los aullidos de los lobos y el
resplandor que dejaba alguna estrella fugaz, creo que iba a ser una noche
mágica, entre esta gente tan amable y unida a la naturaleza, de grandes
corazones.
El Gran jefe Takoda dio el permiso al brujo de la tribu Wahkan (sagrado) para
que empezara a narrar la leyenda.
¡No! este cuento lo voy a comenzar de otra manera.
Érase una Hada y un Duende ¡Y que mejor, qué, no lo cuenten ellos!
Somos un Hada y un Duende.
Yo soy una Hada y mi nombre es Nela ............vivimos en un gran bosque, en los que hay muchísimas aldeas, yo soy de una, del centro del gran bosque, rodeadade un palacio, perosin príncipes ni princesas.
Mis mejores amigos los encuentro, en los caminos, llenos de mariposas de mil colores, pajarillos que con sus cantos van anunciando mi llegada a las demás aldeas. También cerca de mi árbol en el que vivo, hay un rió, el cual lo cruzo con la ayuda, demi amiga la rana.
¡Y os preguntareis! ¿Que como siendo un hada y teniendo alas, no lo cruzo volando?
Se me olvido deciros, que el Duende y yo, somos como una especie de carteros de sueños, quizás somos los únicos carteros, que podemos abrir los sobres, que recogemos por las aldeas de los bosques, en esos sobres nos encontramos, con escritos, poesías, relatos, biografías e infinidad de sueños, plasmados en las escrituras de los aldeanos.
Yo recorro los caminos del bosque con mis polvos de hada guardados, y no los utilizo para volar, poreso cruzo el río con la ayuda de mía amiga la rana.
Abro los sobres que recojo cada día, echo mis polvos de hada dentro de ellos, están hechos de dulzura, pasióny amor, y como dicen que tengo voz de hada, con ellos y mi voz los expreso.
Yo soy el Duende, mi nombre es............ y como os ha contado la Hada, vivo también en el gran bosque, yo vivo en una aldea también, por mi lugar no hay palacios, y mis amigos son otros duendes, algunos en sus ollas, recogen los rayos del sol al amanecer, que vienen de Oriente, cerca de mi aldea también hay río, pero lo mejor es el extenso mar, donde otros amigos duendes en sus ollas, recogen las espumas al romper las olas.
Yo también soy cartero, tambiénrecojo sobres de las aldeas en mi caminar por el bosque. Mis compañeros de viaje, por esos caminos, me puedo encontrar con Gnomos, Elfos y hasta Centauros.
Yo en mi caso como buen duende, de mi olla saco, un poco de color del final del arco iris, para echar dentro de los sobres que con inquietud abro.
Ja, ja, ja, ja. Me río, porque dicen algunos de los aldeanos, queme falta poco para tener la voz del Creador.
Por eso quizás, como dicen, por el don de mi voz, suelo hacer los relatos duros, losque dan de pensar y como duende caballero, que soy, casi siempre la dejo elegir al Hada. Aunque también, tengo que decir, que algunos me los quedo para mi. También los hago de pasión, sobre todo los que me tocan el corazón.
Esperamos seguir de carteros, recorriendolos caminos de nuestro gran bosque, mientras haya aldeanos, quenos den sus sobres.
Ja, ja, ja, ja, ja. Huy, me olvidaba, del otro cartero, amigo de los dos, se dedica también a ser cartero, el no es tan asiduo a poner su voz, pero mejor que nos lo cuente el:
Hola mi nombre es Mikel.........
Me gusta, mucho leer, vivo muy cerca, pero que muy cerquita de mi amiga la hada Nela, mas bien diría yo, que nos repartimos nuestro mutuo amor, dentro de un gran roble viejo y hermoso. Algunas de las aldeanas y aldeanos del lugar dicen que soy algo mago. Yo, diría que algo de mago tengo o por lo menos en eso estoy. No llevo varita mágica, ni túnica con estrellas, mi magia, esta en mis manos. Lo mismo pasa a poner mi voz, a los poemas y escritos, me considero un principiante que esta aprendiendo. Mis amigos son mutuos con los de la hada Nela. Y con los del duende Xuxo.
Sobre mi afición a la magia, os puedo contar, que al ser principiante hago mis pequeñas trastadas, pero no salen como quisiera mi corazón y mi afán de superación quisiera. En casa ni lo intento, ufff..., ni probar me deja Nela . Algunas veces por cambiar el color de una flor, me toca pedirla perdón, al volverla una mala hierba. Los animales, a mi caminar por el bosque, ni se me cruzan, ya!!! Me saludan de lejos. Igual a los que tienen alas, les pongo patas. A los que tienen rabo se los quito y les pongo antenas. La verdad es que por empeño que no sea.
La última noche que puse mi voz, a los escritos y poemas, los tuve que ir a recoger a otro gran bosque, a la otra orilla de un mar grandioso, llamado Océano. De allí recogí bonitos poemas, que como dicen algunas aldeanas, con mi voz arrulladora, leí. Y con un poco de mi magia, y saliéndome la voz del corazón ahí quedaron. Por mi parte, espero seguir superándome y para ello solo os pido. Que sigáis soñando y que todo lo que soñéis y salga de vuestros corazones, lo plasméis en los escritos, que nosotros como carteros, recogeremos tanto de las aldeas del gran bosque de aquí, como de las aldeas del gran bosque de la otra orilla del Océano. Ahhhhh. Y un secreto os quiero contar, ahora que la hada y el Duende no nos oyen, estoy en preparar una pócima mágica, para que mi voz, tenga algunos tonos de los dos.
Soy Nela de nuevo……… vuestra hada y cartera y aunque con las tareas de ama, de mi árbol casa, saco tiempo, no se de donde…………..pero me da para charlar, con algunas de las aldeana y aldeanos del gran bosque.
Para mi son todas y todos especiales, me hacen sentir bien al leer sus escritos.
Marian, es una de esas aldeanas, jovial donde las haya, cualquiera que la escucha y lee sus escritos, prendado se queda. Quizás sea, porque sabe plasmar, de sus pinturas los colores a los escritos.
Un día caminando hacia su aldea, que por cierto, al entrar en ella, te inunda un olor de azahar en todo el cuerpo. También la atraviesa, un gran río, por donde los aldeanos pueden navegar. Dicen los lugareños, que su aldea también tienen un duende especial.
Un día, caminando hacia su aldea, la vi sentada sobre un tronco caído, del cual nacían unas flores, que coloreaban tan cómodo asiento, vi, como escribía, las letras del piar, de los pajarillos del bosque. Me quede, prendida
Yo, Xuxo…….. Me encanta abrir sus escritos y sobre todo…….poner mi voz, a los que hace, mención a la naturaleza.
Otra aldeana del lugar, es nuestra amiga Laura. ¿Que os puedo contar de ella?
Lo entenderéis, cuando os diga, que la palabra que acompaña su nombre en los escritos, es Literatura. Si!!! Literatura. Y es, lo que ella es, toda ternura y literatura.
Os puedo decir, quési el mago Mikel, tiene magia, la suya en ellos, hace que leyéndolos te envuelvan, en un sin fin de sonrisas.
Ella es una de las mejores aldeanas, que sabe expresar en algunos de sus escritos, con cierta picardía. Las sensaciones amorosas que se pueden sentir, en la piel y en el corazón.
Bueno………. Aldeanas y aldeanos, esto no es, un final de:
Fueron Felices y comieron Perdices. Es un, hasta que vosotros, decidáis si seguimos siendo vuestro carteros………………….
Un día
me dio por sentarme delante de un reloj, de esos que son de pie, con su gran
péndulo de metal dorado detrás de un cristal, unas contrapesas del mismo metal,
la esfera con grandes números, mirando siempre al futuro..., su musica siempre
constante, tic, tac, tic, tac, solamente se dejaban de escuchar, cuando su
mecanismo hacia sonar el tiempo que les tocaba alos cuartos, las medias o las enteras, esas
medidas de tiempo. Todo eso dentro de un mueble en madera de caoba, y muy bien
trabajada, con adornos de marquetería de nacar.
Esas
horas que nos acompañan desde que nacemos y hasta que morimos. El tiempo...,
nuestro compañero de fatigas en la vida, casi siempre olvidado.
Me dio
por pensar..., si pudiera parar el reloj o mejor parar el tiempo
Seria
para pensarlo muy bien, en cuanto echase andar el tiempo, después de pararlo no
habría marcha atrás,momentos de
nuestras vidas por las cuales hemos pasado, no volveríamos a vivirlas, no
conoceríamos a muchas de las personas que hemos conocido,perderíamos los sentimientos hacia ciertos
amores y situaciones que nos han hecho vivir plenamente felices. Pensar que una
vez detenido el reloj, el tiempo que he vivido hasta esa fecha en adelante se
borraría de mi nueva vida. ¿Cuál seria el momento perfecto, para pararlo?
Cuantas veces de momentos en la vida, que sin pensarlo lo hubiéramos hecho, sin
parar en las consecuencias.
Es
verdad, que los malos momentos, a partir de pararlo tambien se borrarían. ¿Pero
que momentos, son malos en la vida? La perdida de un ser querido, el pasar por
algún desamor, quitarnos de mas de un traspiés en el caminar por la vida
vivida, disgustos sin importancia, hasta ese momento.
Yo de
momento, seguí sentado enfrente a ese reloj, creo que parar el tiempo no me iba
a solucionar los problemas, que me vinieran después de pararlo, y tampoco soy
quien para parar, el tiempo de las vidas que me han rodeado.
El
arrepentimiento no se soluciona, parando el tiempo, nos ayuda a que el tiempo
que nos toca seguir viviendo, intentemos vivirlo mejor, con las personas que lo
compartimos.
Por mas que busco la calle de los sueños,no la encuentro.
Quizas sea un sueño,el que exista.
Una calle que no tenga ni principio ni final.
Una calle que simplemente por pasear por ella sea un sueño.
Una calle en la que haya tiendas,gratuitas de sueños.
Tiendas donde poder encontrar,sueños infantiles.
Tiendas donde poder encontrar,sueños amorosos.
Tiendas donde poder encontrar,sueños imposibles.
Tiendas donde poder encontrar,sueños de felicidad.
Tiendas donde poder encontrar,sueños de fantasia.
Tiendas donde poder intercambiar sueños.
Tiendas donde los sueños,nunca se agoten.
Una tienda que no tenga horarios de apertura,ni de cierre.
Por favor,si alguien,conoce la zona,la region,el pais,donde se encuentre la Calle de los Sueños.Dejad que se siga soñando,con pasear por la Calle de los sueños.