sábado, 28 de septiembre de 2013

La dama de raso negro






 

Aquella dama vestida de raso negro la madame del prostíbulo, la que negociaba el precio de los servicios de las putas del prostíbulo, la que no solo me amanto a mi sino que seguro puso su pecho en boca de otros hijos de prostitutas como yo, para que nuestras madres no perdieran el ritmo de abrirse de piernas a borrachos y desesperados de falta de ratos de placer. Era ella la traficante de placeres para hombres y de las necesidades que repartía la vida a ciertas mujeres.

Nunca podre vomitar en mi vida lo suficiente para sacar de mis entrañas el sabor del nutriente que recibí de la madame que vestía de raso negro, nunca te perdonare como te aprovechabas de esas jóvenes necesitadas del calor de sus familias, con el engaño de que tu serias quien las encaminaría hacia el futuro, un futuro hasta que llegase algún tipo sin escrúpulos para hacerse dueño y amo de ella de por vida, para negociar con ella con su cuerpo como el que vende una mercancía, tú fuiste la culpable de despojar a unos seres humanos de la libertad, no hizo falta cortarlas las alas para enjaularlas, en tu circo no se escuchaban risas, no existía la magia, la pintura de los payasos estaba pagada con lagrimas, con dolor, con vejaciones en todas sus multiplicidades y tú con tu vestido de raso negro de taquillera en esa recepción, en ese circo no había globos ni haces de luz alumbrando a los artistas, no había redoble de tambores si no música de un viejo gramófono en el salón de cortinas rojas, un circo sin animales salvajes domesticados, todo eran luces tenues, alcohol, así era tu circo en las noches interminables sin pudor alguno, sin pases ni entradas para pasar a ver el espectáculo.

El espectáculo estaba en las mugrientas habitaciones, con sacudidas de golpeteos de camas producidos por esos hambrientos minutos de placer de algunos clientes desesperados, habitaciones sin rejas con la única libertad de verse unas madres con sus hijos en un sótano, ese era nuestro mundo, a escondidas ver como tu madre atravesaba un pasillo en penumbra y entraba a una habitación para denigrase por un plato de comida y un techo, una vieja residencia de acogida para mujeres solteras con hijos, regentado por aquella mujer vestida de raso negro.

Así fue donde pase mi corta vida de adolescencia, hasta que pude escapar del lugar, camino del cementerio para enterrar a mi madre, un día la habitación donde dormitaba la dama de raso negro fue pasto de las llamas y cuentan que su espíritu merodea por el sótano de la residencia amamantando al diablo.

 

Rafael Huertas

miércoles, 25 de septiembre de 2013

MAL NACIDOS


 

Hoy me he levantado con ganas de decir lo que pienso sobre los que quizás nunca les tenían que haber parido sus madres.

A esas personas “enfermas” que les gusta jugar con fuego ¿Por qué no juegan con las cerillas o mecheros a depilarse sus genitales? no digo depilarse los cojones porque para eso lo primero hay que tenerlos, si están enfermos que se vayan a tratarse en el infierno que seguro que allí disfrutaran y no joderan la vida a la naturaleza y al prójimo.

 A esas personas “enfermas” que se desquitan de sus problemas sexuales con niños inocentes e indefensos.

A esas personas “enfermas” que se esconden dentro de sus enfermedades mentales para quitar la vida como si la suya enferma fuese una disculpa para hacer de verdugos de las de los demás, y que nunca encuentran la solución en quitarse la suya.

A esas personas ineptas para cargos públicos que pagamos entre todos el pan que se llevan al estomago y que toman el poder para joder la vida a los que intentan subsistir con los despojos que ellos van dejando.

A esas personas “enfermas” que confunden el amor hacia su pareja, como algo de su propiedad con el derecho de destruirla como ser humano maltratando con insultos y maltratos físicos e incluso se forjan como asesinos.

A esas personas “enfermas” maltratadoras de animales, que su ego cobarde les hace creerse en propiedad de ser los amos de los que dan una verdadera amistad a cambio de nada.

A esas personas que no conocen en su vocabulario que también pueden existir las palabras perdón o lo siento.

A esas personas que sin apretar el gatillo de un arma, hacen que otros lo hagan para intereses propios creando conflictos bélicos.

A todas esas personas que no saben porque fueron paridos, porque no fueron mal paridos fueron muy bien paridos, siendo engendrados en cuerpos de mujeres que a su vez serian sus madres y que seguro que lo harían con todo el amor que puede dar una madre, fueron bien paridos. Pero ellos seguro que en alguna etapa de su vida se abran preguntado…

 ¿Por qué abre sido y seré un mal nacido?

sábado, 14 de septiembre de 2013

SOLO NECESITO VIDAS PARA MI VIDA



 

Me encuentro sola ante la oscuridad de un callejón sin salida en una ciudad sin nombre para mí, escudriñando entre la inmundicia como una cazadora desesperada en busca de una víctima que me alivie mi ansiedad, esa ansiedad que llevo arrastrando durante siglos llevándome a mis venas vidas sin piedad, disfrutando de los gritos que me piden misericordia hasta quedar desangrados  despojándolos de lo más preciado para mí.

Arrastro el castigo de una vida eterna siempre entre luces tenues, con colores sin vida alguna, colores muertos para pincelar mi muerte en vida, una muerte tan lejana en mi y tan cercana de los que me rodean.

Alguna noche seré una novia con vestido de raso negro para complacer a cualquier humano que me ame y me ofrezca su corta vida para prolongar la mía, sabrá quién y cómo soy en noches de pasión sin rumbo, le embrujare con mis ojos, con mis labios ardientes, mi mirada y a través de mis afilados colmillos su sangre fluirá por mis inmortales venas dándome vida eterna, a cambio yo se la devolveré para que me acompañe en noches de cacería, escudriñando en callejas a la sombra de luces tenues y de telón de fondo la luna llena. Los rayos del sol serán nuestro castigo durante nuestra inmortal vida, seremos caminantes sedientos de sangre caliente y fresca, nuestra unión será el castigo de un amor eterno en lo más profundo de nuestros longevos cuerpos, compartiremos cuerpos con mucha vida para absorber de ellos ese bien llamado sangre para nuestra vida eterna.

Nuestra compañía será de por vida la oscuridad, los colores sin vida, algunas luces tenues de callejones que lucharan por alumbrar contra una anciana luna que con su luz nos guiara para sembrar la desesperación, el terror y muertes no anunciadas, los aullidos de los lobos en noches de luna llena nos marcarán su territorio.

Así será por siglos mi vida de vampira, a veces llorare lagrimas de sangre, en mi camino dejare amantes humanos sin vida y vampiros, siempre me acompañara la lujuria con placeres carnales, pero nunca podre olvidar que existo por la sangre.

 

Rafael Huertas

miércoles, 11 de septiembre de 2013

EL SUEÑO DE UN AMIGO



 

 

Me encontré con un amigo que hacía que no veía hace tiempo, la alegría de vernos fue reciproca después de estrecharnos en un abrazo, nos acercamos a una cafetería y nos sentamos en una terraza a tomar un café, estuvimos charlando de lo normal cuando te encuentras con alguien que hace tiempo que no sabes nada de él aunque mi impresión fue de que estaba algo decaído para su forma de ser, le pregunte por la familia, me dijo que la familia estaba toda bien. 

¿Y el trabajo que tal?le pregunte, cuando iba a empezar a contarme sobre cómo le iba con el tema del trabajo, le cambio el semblante y desvió la conversación.

Mira Rafa me gustaría contarte el sueño que tengo durante hace un tiempo todas las noches  yo me quede totalmente fuera de juego, por su forma de actuar imagine que se encontraba con algún tipo de problema (el nombre de mi amigo lo dejare en el anonimato)

Cuéntamelo le dije.

Me encuentro a unos pasos en el borde de un precipicio, es un acantilado con todo el océano a mi vista me encuentro con la sensación de poder dominar parte de este mundo donde me ha tocado vivir, es una sensación de bienestar que tengo admirando la libertad que tiene la naturaleza, cuando ella ordena al mar golpear con fuerza la orilla lo hace, si se le ordena estar en calma lo hace, es así en toda en todo el planeta, los arboles se deshojan para poder dar nuevos brotes y nueva vida a otras hojas, creo que no hay nada que haga la naturaleza sin razón, todos estos pensamientos se me pasan por la cabeza cuando en el sueño me encuentro al borde del acantilado, a veces en el sueño estando allí  le pregunto en voz alta ¿Por qué a veces le dices a los océanos que golpeen fuerte aun sabiendas que puedes hacer mucho daño a los habitantes que conviven contigo? Ella nunca me contesta, quizás ella no tenga la respuesta o piense que nosotros la sabemos y creo no estamos actuando bien Rafa. Durante el mismo sueño me retiro del acantilado cabizbajo, la sensación de bienestar desaparece, miro al cielo mientras camino sin saber a dónde ir y siempre me ocurre lo mismo a pocos pasos aparece una cuerda  colgada del cielo en el camino, alzo la vista y no veo su fin, la agarro y tiro con suaves golpes hacia abajo pero parece que está bien atada, en todos los sueños se me aparece la cuerda y en todos tiro de ella sin que ocurra nada, tú me conoces Rafa y sabes que de lo que cuentan las religiones paso olímpicamente o sea que tengo descartado de que sea una llamada de dios, siempre los sueños los mismos en el acantilado sobre el mar y en cada uno sacado reflexiones sobre lo que me quiere decir la naturaleza con el sonido del viento, lo de la cuerda nunca supe su significado hasta hace unos días, como en cada sueño nada cambiaba y en ninguno de ellos hay respuestas de la naturaleza, pensaras que me he vuelto un excéntrico o loco, no se lo he contado a nadie quizás la alegría de volver a verte me ha hecho que tú seas el confesor de los sueños que me quitan el sueño durante este tiempo atrás, ayer al igual que todas la noches me encontré inmerso en el mismo sueño, pero en este fue todo igual a excepción de cuando me retire del acantilado escuche con más fuerza de lo normal el golpeteo de las olas contra el acantilado, el azul del cielo se cubrió de nubes grises,  la cuerda como siempre estaba allí esta vez balanceándose a expensas del viento que se había levantado, después de varios intentos por atraparla al fin en uno de ellos la agarre, mire hacia arriba siguiendo la línea que trazaba hacia el cielo en ese momento gris, intente como lo hacía siempre de tirar de ella pero esta vez fue la cuerda la que hacia impulso hacia arriba, la solté rápidamente imagine que podía ser por el viento, la volví a coger esta vez sin ninguna dificultad y lo mismo de antes ella era la que tiraba hacia arriba, esta vez me sujete a ella con fuerza y sentí que me elevaba con ella, me aferre a ella con todas mis fuerzas, al llegar a la altura de las primeras nubes grises paro de ascender…

Rafael se que lo que te estoy contando es para no creérselo, pero te lo estoy contando tal cual ha sido el ultimo sueño, vi como colgaban cientos, miles millones de cuerdas y de ellas colgados y sujetas personas, las cuerdas colgaban de las nubes grises yo estaba sentado en una de ellas y podía escuchar conversaciones a la lejanía, ande por las nubes hasta a cercarme a una que estaba unida a otra toda blanca en esta había muchas mesas lujosas de despachos, detrás de ellas mujeres y hombres todos trajeados hablando entre ellos y de sus mesas salían las cuerdas, en el sueño me era imposible ponerles fisonomías a la esas personas, todas ellas con grandes sonrisas en las caras y de vez en cuando echaban carcajadas a sus comentarios, había bastantes personas allí y la verdad tengo que decir que quizás las respuestas que no me daba la naturaleza estaban allí, las nubes grises empezaron a difuminarse, me deslice con cuidado por la cuerda hasta poner los pies en la tierra, había visto con mis propios ojos en el sueño la verdad por la cual había guerras en el mundo, la causa por la cual millones de niños morían de hambre, la razón de que algunas multinacionales tuvieran esclavizados a millones de personas trabajando en situaciones infrahumanas para que sus marcas arrasasen en un mercado de consumismo sin fronteras, los que manejaban a su antojo a mandatarios de países en desarrollo, no podía interpretar de otra manera el sueño.  

Rafa en el ultimo sueño he empezado a comprender a la naturaleza, ella no está dispuesta a que la manejen como una marioneta como nos manejan a nosotros, ella defiende como puede su casa que es el planeta y no creo que los desastres salgan de ella sin haber alguna parte de culpabilidad de los que están manejando las cuerdas.

Estoy convencido que estamos manejados a su antojo ¿quiénes son? exactamente no lo sé y si alguien lo sabe y tiene la conciencia tranquila de no hacer algo por cortar las cuerdas, creo que de humano tiene poco.

Esas personas que he visto en el sueño son anónimas para la inmensa mayoría de nosotros, ellos son los que a su antojo y por intereses de poder hacen que en países como el nuestro estemos pasando de ser un país prospero a estar estancados.

Rafa llevo un año sin trabajo viviendo de la caridad de la familia y de amigos, sabes que nunca me he familiarizado con ningún partido político, tampoco quiero poner de mi boca si lo hacen unos bien y otros mal, lo único que deseo es vivir dignamente de mi trabajo, se que este café que nos hemos tomado te abra sabido algo amargo, igual estoy equivocado con la interpretación de mis sueños y sobre todo con el ultimo.

Espero poder seguir soñando como lo he hecho durante toda mi vida, porque si he de decirte la verdad prefiero soñar que siempre es lunes a que todos los días de la semana sean domingos sin disfrutar de un merecido descanso, echo de menos poder tener en el bolsillo algunas monedas para echar en el sombrero de algún artista callejero o poder llegar a casa con una sonrisa verdadera y no sobrepuesta, no tener que ir al banco y aguantar las lagrimas para que me aguanten los recibos de la luz o del gas, no tener que dar pena y si la doy que sea por haber hecho alguna estupidez y no por querer vivir dignamente, yo como millones de personas no queremos ser marionetas en un mundo que nos pertenece tanto o más que a esos inhumanos que manejan las cuerdas.

Se esconden detrás de las creencias de las religiones para manejarlas a su antojo, creencias respetables ancestrales las están enterrando sin ser enterradas para cuando a ellos les convengan volverlas a desenterrar, juegan con las razas como fichas de un juego de mesa, todo por unos intereses con el único objetivo de tener el poder sobre un planeta que lo que más necesita es de la libertad con la que gira.

Me quede en silencio sin encontrar palabras para reconfortarle, quizás fuese por el nudo en la garganta que me ahogaba, sus lagrimas aguantaron inundando sus ojos, creo que eran las ultimas que le quedaban y no quería desperdiciar algo tan valioso que le quedaba sin que se las hubieran arrebatado los inhumanos de las cuerdas.

Nos miramos los dos a los ojos y nos fundimos en un abrazo, pague los dos cafés y nos fuimos andando mirando al cielo y rogando que algún día dejen de existir esas cuerdas que nos sujetan a muchos como marionetas.

 

Rafael Huertas      

miércoles, 4 de septiembre de 2013

ESPERANDO A MIS SOMBRAS



 

Entre sueños me encuentro navegando perdido sin rumbo, como un viejo marinero implora a las tormentas que vuelvan a la calma para navegar y llevar a buen puerto a su barco, yo suplico en mis sueños. A veces entre ellos transito sin senda marcada, me encuentro con cruces de caminos que me dejan ante la indecisión de cuál de ellos me llevara a buen destino.

Cuando me encuentro en ellos rodeado de fantasía no hay príncipes ni princesas ni hadas ni duendes, están envueltos en la nada de la oscuridad sin salida sin magia, sin el brillar de las estrellas se vuelven pesadillas.

Sueños despertando mis adentros con los ojos cerrados intentando percibir la luz.

A veces me encuentro en ellos como un pájaro sin alas, como si la vida sin volar no fuera vida.

Sueños rodeados de recuerdos sin poderlos ordenar, esperando el sueño que haga realidad alguno de los recuerdos.

Sueño también despierto esperando a la compañía del sueño en la noche por si se ha hecho realidad.

Sueños en abismos de locura con la tristeza de la desesperanza y sin la compañía de mis sombras ni de noche ni de día.

 

Rafael Huertas

domingo, 14 de julio de 2013

ISAAC, EL NIÑO QUE PERDIO LA IMAGINACION Y LA FANTASIA





 

 

Era finales de la primavera, una mañana llena de luminosidad y los rayos del sol con todo su esplendor, la naturaleza en todo su estado vigoroso. Desde la pradera del parque donde estaba sentado, se veía gran parte de Madrid. Algún que otro gorrión remolón, se entremezclaba con algunas palomas y picoteaba a través del césped buscando algo que llevarse al buche.

Que mejor manera de comenzar el día, con un libro entre las manos debajo de la sombra de un árbol y dejando volar la imaginación.

De pronto escuche una voz… me era conocida.

-¿Qué haces? – me pregunto.

.-Leyendo un libro- le conteste. Durante unos instantes me quede pensativo, esa voz… me recordaba a períodos de mi infancia ¡Era mi amigo imaginario!

-Cuanto tiempo sin venir a verme- le dije.

-Bueno, he visto que últimamente no me has echado mucho en falta.

-Se que siempre estás ahí cuando necesito de ti amigo- le comente.

-¿Y que lees? Me pregunto.

- Es un libro que cuenta la historia de un niño que perdió la imaginación y la fantasía- le conteste.

 -¿Quieres que te lo cuen…?- antes de acabar de hacerle la pregunta su respuesta fue…

-Si claro- asintió con la cabeza.

Los dos sentados uno junto al otro, en una de las praderas del parque y con el aroma del césped cortado del día anterior me puse a leer el libro…

Todo transcurrió durante una época en que la guerra arrasaba mediomundo, un hombre llamado Adolfo fue el causante, sus tropas iban arrasando Europa y creando el terror al  pueblo judío que persiguió durante todo su mandato<pero esa es otra historia>

Isaac era un niño normal como todos los de su edad de diez años, de pelo color castaño, ojos alegres de mirada avispada, de complexión delgado y espigado, siempre correteando a todas partes, después de sus obligaciones escolares él se encargaba de repartir los pequeños encargos de la tienda de comestibles que tenían sus padres, vivan en un pueblo de Polonia. Era hijo único de Adina y Jabub, familia de transcendencia judía, su afecto hacia los más necesitados hacia que fueran queridos y respetados en el pueblo.

Los tiempos no parecía que fueran a correr muy buenos para lo que se acontecía, las emisoras de radio no dejaban de dar noticias, sobre los acontecimientos de los países atacados y sometidos a las armas del numeroso ejercito de Adolfo, llegaron rumores al pueblo donde vivían Adina, Jabub e Isaac, de la persecución a la que eran sometidos los judíos.

Adina y Jabub se llegaron a plantear dejar el pueblo si los rumores eran verdad y llegado el momento huir por el bien de Isaac. Mientras, Isaac al igual que todos los niños del pueblo continuaba en su mundo de estudios, juegos y fantasías.

Llego el momento menos esperado y las tropas lograron llegar al pueblo, algunas de las familias judías del pueblo pudieron huir, pero Adina, Jabub y otras personas fueron apresadas por el ejército de Adolfo. Jabub tuvo tiempo de pedir el favor a un amigo suyo para que falsificase la partida de nacimiento de Isaac antes de que llegase el ejército y que le cambiara los apellidos como si fuera hijo suyo, así lo hizo su buen amigo.

El pueblo estaba totalmente rodeado y nadie podía escapar. Colocaron en fila a los habitantes en la plaza del pueblo, mientras unos oficiales del ejército iban comprobando las tarjetas de identidad de estos, a unos los enviaban a la iglesia del pueblo para verificar los papeles, la mayoría de los que metían en la iglesia eran de transcendencia judía, cuando les llego el turno a Adina y Jabub se abrazaron, miraron a Isaac que se encontraba de la mano del amigo de la familia detrás de ellos en la fila, Adina se agacho a su altura y le susurro al oído –No hagas ni digas nada, aunque nos separen de ti hijo, es por nuestro bien- Adina aguanto las lagrimas en sus ojos, para que no se las deslizasen por sus mejillas.

Isaac, no comprendía  el porqué de esas palabras de su madre, pero si era por el bien de ellos, como buen hijo la obedecería.

A los que estaban en la iglesia les subieron en un camión militar a la vista de todos, sacándolos del pueblo escoltados por un vehículo armado con una ametralladora, Isaac no pudo aguantar el separarse de sus padres y echo a correr tras el camión militar.

A las afueras del pueblo el camión se desvió por un camino y paro a una veintena de metros de la carretera, los soldados hicieron bajarse a sus ocupantes, los ataron con las manos atrás, los vendaron los ojos a la vez que les obligaron arrodillarse. Isaac llego justo en ese momento, se escondió detrás de unos matorrales para no ser visto, el camión dio la vuelta hacia la carretera abandonando en el lugar a los prisioneros y al vehículo con la ametralladora.

Isaac echo a correr hacia donde estaban sus padres, pero el ruido repetitivo de los disparos de la ametralladora hizo que quedase paralizado, nunca podre describir el dolor de Isaac y los sentimientos de dolor sufridos al ver esa escena, un niño de diez años que su mente rebosaba imaginación y fantasía.

Pasó el tiempo e Isaac dejo de ser ese niño imaginativo a la hora de jugar, los sueños de fantasías se le volvieron pesadillas, sin poder imaginar la magia, la fantasía al leer un libro. Vivió como un hijo más con la familia amiga de sus padres, siempre retirado de los juegos con sus amigos.

Hasta que un día, empezó a escuchar una voz que le salía de algún lugar de su cabeza…

-¿Isaac quieres ser mi amigo?- no había contestación por parte de Isaac, había perdido la imaginación y no podía saber de quién se trataba, así la voz se estuvo repitiendo durante unos días. La voz cambio de estrategia para obtener el caso de Isaac.

-Isaac, si no eres mi amigo, moriré- le dijo la voz.

-¿Porque vas a morir, si no soy tu amigo? No te entiendo- pareció que había dado resultado la nueva estrategia de la voz.

- Soy tu amigo imaginario, al que has tenido olvidado en tu mente, perdiste la imaginación y la fantasía tras lo ocurrido a tus padres, tus sueños necesitan de la fantasía así con ellas podrás recordar a tus padres de otra manera, piensa que a ellos les gustara donde estén, que tú seas feliz con tus fantasías y que hagas felices a los demás, no permitas jamás que muera tu fantasía, exprime tu imaginación con mi compañía cuando la necesites en la vida.

De su mal en una época de su infancia paso a ser un hombre feliz y haciendo felices a los que leían sus historias fantásticas. Y escribiendo siempre acompañado de su amigo imaginario.

 

 

14 - 7- 2013

 
Rafael Huertas

domingo, 30 de junio de 2013

MOTEL TERROR


LA HABITACIÓN   109

 

1ª PARTE

 

No sé cuánto tiempo estuve sin dormir en esa habitación (101), con todo el cuerpo dolorido pude acercarme a la puerta de la habitación al escuchar unas carcajadas estruendosas que venían de algún lugar del edificio, pude ver como por debajo de la puerta entraba un haz de luz y como la puerta se entreabría, sin perder un instante la abrí de par en par ¡Por fin estaba fuera de la habitación! Se había acabado la pesadilla.

En lo primero que pensé fue ir a buscar a mi amigo Jesús, me acerque a la habitación 113, mi sorpresa fue que la habitación estaba cerrada con cadenas de un lado a otro de la puerta y con escritos en color rojo, supuse que serian de sangre que ponían… CREE CREE CREE CREE CREE

Golpee la puerta varias veces a la vez que gritaba -¡JESUS  JESUS estas dentro!- No hubo respuesta alguna.

Por un momento pensé que me habría quedado dormido en la habitación y que me estaba empezando a pasar factura el haberme quedado dormido, pero si era una pesadilla era demasiado real para que fuera.

¿De quién serian las carcajadas? ¿Qué estaba pasando en aquel lugar? Tenía que encontrar a mi amigo Jesús, y quizás entre los dos podríamos encontrar las respuestas. Pude escuchar el tintineo de una campanilla, recordé que en recepción había una sobre el mostrador y me dirigí hacia allí, estaba todo igual que cuando llegamos, la campanilla estaba en su sitio ¿pero quien la había hecho sonar?... Al lado de la campanilla una llave, era de la habitación 109. Todo me parecía tan extraño, alguien había hecho sonar la campanilla cogí la llave de la habitación 109, nada mas coger el llavero de la habitación las luces empezaron a encenderse y apagarse, me dirigí de nuevo al pasillo, al llegar a la altura de la habitación 101 vi que la puerta estaba entreabierta, acelere el paso e intente no recordar lo ocurrido dentro.

El único sonido que se escuchaba era el de mi respiración y el producido por mis pasos, empecé a sentir unos pequeños temblores en mis pies a cada paso que daba por el pasillo dirección de la habitación 109, detrás de mi escuche como algo se resquebrajaba me gire para ver que podía ser.

 ¡Dios mío! Era el suelo del pasillo que se iba abriendo por la mitad, acelere mis pasos, el calor que desprendía la grieta desde su interior era insoportable, tenía que escapar de ese infierno porque no se le podía llamar de otra manera, el pasillo se hacía eterno la numeración de las habitaciones se repetían, el pasillo parecía no tener  final y la grieta cada vez se me acercaba mas, iba intentando abrir alguna habitación pero todas estaban cerradas, las fuerzas me empezaron a flaquear hice un último esfuerzo y conseguí  llegar a la 109.

Con los nervios a flor de piel, atine a introducir la llave en la cerradura y pude entrar en la habitación. Estaba agotado, me sentía aterrado por los acontecimientos que  estaban ocurriendo, demasiadas preguntas en mi mente y ninguna sin respuesta, era como estar viviendo en un mundo paralelo sin saber cómo salir del irreal ¿o quizás era real lo que estaba pasando? La decoración de la habitación la conformaban muebles de estilo barroco, muy cargados en tallas, tanto la cama como un sillón de madera con un gran respaldo, el baño tenía una bañera con pies y con grifería de estilo antiguo, me extraño que no hubiera televisor, unos grandes cortinajes tapaban la ventana que supuestamente daba al exterior, al pie de la cama un baúl también antiguo forrado en piel con sus esquinas rematadas con chapas esquineras, un armario del mismo estilo en acorde con el mobiliario y una lámpara de seis brazos de hierro forjado, deje mi mochila encima del baúl y me dispuse a tumbarme e intentar descansar y intentar poner en orden en mi cabeza todo lo acontecido, tenía mis pensamientos tan aturdidos que hubo instantes que pensé, que la locura se había aferrado a mí y que ya no sabía distinguir lo real de lo irreal .

Me senté en la cama recostado sobre la cabecera, y poco a poco empecé a sentir un frio gélido debajo de mí, no sé como paso pero en un abrir y cerrar de ojos me encontré en la misma posición pero sobre la losa de una tumba en un cementerio.

 - ¡No por favor! ¡No por favor! - Grite desesperadamente. Di un respingo y me levante como alma que lleva al diablo, mire la tumba y… -¡no!- En la lapida de la tumba esculpidas en negro las letras con mi nombre, mi fecha de nacimiento pero… faltaba la fecha de fallecimiento. -Esto es para volverse loco- me dije hacia mis adentros

Era de noche y la Luna intentaba tímidamente iluminar el lugar pasando sus rayos de luz a través de unos cipreses que custodiaban el campo santo, una baja y leve bruma de un color grisáceo se extendía por el suelo como una alfombra.

El silencio lo rompían unas aves nocturnas con su graznar y el sonido al resquebrajarse las hojas secas pisadas con mis cortas pisadas, me quede paralizado delante de mi… - No, no, esa no podía ser mi tumba- me dije.

De repente la losa de la tumba se empezó a deslizar a la vez que las aves, asustadas por el chirriar de la piedra se izaron revoloteando hacia el oscuro cielo…

Continuara…

LA HABITACIÓN  109
 
2ª PARTE
 
Una parte de mi me decía que esperara a ver que podría haber en el interior, la curiosidad intentaba ganar la partida al miedo, pero el chirriar de la losa de la tumba empezó a estar acompañado por el de otras, empezaron abrirse todas las del cementerio. Mis vista no daba crédito a lo que estaba ocurriendo, de la tumbas empezaron a salir los muertos con movimientos torpes y emitiendo alaridos y bramidos que hacía que mi piel se me erizada haciéndome sentir dolor, todos se empezaron a dirigir donde yo me encontraba, en la lucha entre mi curiosidad y mi miedo, gano el miedo y sin pensarlo todos mis sentidos se pusieron de acuerdo para poder huir de aquellos seres muertos, muertos vivientes o lo que fueran.
La única que parecía que intentaba ayudarme era la Luna, o me lo parecía a mí, su resplandor  hizo que la bruma se escondiera entre las tumbas abiertas, mientras yo Iba intentando sortear las tumbas a la vez que a mi paso, los muertos intentaban desde sus tumbas engancharme las piernas con sus manos huesudas, tropecé un par de veces con unas cruces caídas, pero pude incorporarme ileso y continuar mi huida. Corrí en todas direcciones intentando hallar la salida, el cementerio era pequeño no había entrada, no tenia por donde salir e imposible saltar la valla, tenía una altura enorme.
Vi que en una esquina había un panteón y me dirigí sin parar de correr hacia allí. La puerta de hierro ocupaba todo el frontal del panteón a sus laterales estaba como custodiado por dos esculturas de ángeles caídos con las  alas rotas y resquebrajadas imagino que por las inclemencias del tiempo, me quede fijo un instante viendo la cúpula y lo que más me llamo la atención fue que tenía una cruz, pero en posición invertida. No tenía tiempo para fijarme en más detalles de la pequeña arquitectura, ya que los muertos estaban a pocos metros de mí. Apoye mis dos manos sobre la puerta para abrirla, no fui capaz de moverla, a saber el tiempo que llevara cerrada, pensé, me di la vuelta para no perder la vista a los muertos que se pararon a escasos metros de la entrada, había mujeres, hombres, entre ellos pude ver a la mujer que estaba atada con los cables de espinos en la habitación 101, la mayoría con las ropas andrajosas y manchadas de sangre, algunos de ellos con algún miembro mutilado, sus rostros parecían estar castigados por el horror, pero lo que más me impacto fue ver a unos niños delante de todos ellos cogidos de las manos y con sus ropas mojadas.
Parecía que se habían calmado, sus alaridos habían parado al llegar a esa esquina del cementerio, quizás fuese por estar delante del panteón, no se cual sería la causa ni cuánto tiempo pasaría hasta que se abalanzasen hacia mí para… no quise ni pensarlo.
Pasado uno segundos, empezaron como a impacientarse y vi como en el cielo una nube solitaria se empezaba a interponer entre el reflejo de la Luna y el lugar, empecé a recular el medio metro que me separaba de la puerta a la vez que ellos daban pasos cortos acercándose hacia mí. Con la espalda apoyada sobre la puerta, note como la gran puerta cedía hacia adentro, por una pequeña abertura logre deslizarme hacia adentro cerrándola de un empujón y echando el cierre a ella a través de un cerrojo  oxidado.
La oscuridad era total dentro del panteón, rebusque en mis bolsillos para sacar el mechero, con la poca llama de él vi en una de las paredes una antorcha, conseguí encenderla después de varios intentos. El interior era más grande de lo que parecía desde afuera. No parecía que fuera un panteón familiar, la temperatura era fría, las paredes estaban desnudas tan solo dos antorchas cada una en las paredes de los laterales de la puerta de entrada, en el centro una piedra de mesa circular y detrás de ella pegado a la pared, un sarcófago de mármol blanco al igual que la mesa.
Me acerque con cierta prudencia a verlo más de cerca, en la mesa había una especie de pergamino enrollado y atado con un cordel negro, lo desate para ver  de qué se trataba, estire el pergamino y lo puse a favor de la luz para ver su contenido, estaba escrito en una especie de lengua antigua, podía ser latín <Polluistis in loco sacro mortis, numquam de> (Habéis profanado un lugar sagrado de la muerte, nunca saldréis de él)
El mensaje no era muy confortador que digamos, deje el pergamino encima la mesa. Estaba entre cuatro paredes, los muertos vivientes seguían afuera escuchaba sus alaridos, lo extraño es que no se acercasen a la puerta e intentasen abrirla, era como si este lugar les fuese prohibido para ellos.
No recordaba que Jesús y yo transitáramos cerca de ningún cementerio, tampoco que hubiera pueblos en los alrededores del Motel
 ¿Un cementerio sin entrada ni salida? Volvían a mi cabeza preguntas sin respuestas y si las había no entraban dentro de lo razonable
 ¿Quizás había llegado mi hora? Cada vez que recordaba esa tumba con mi nombre y que podía llegar a ser como  los seres que estaban fuera, me entraban sudores fríos que me helaban la sangre, si antes de  la visita de la muerte a nosotros hay que pasar por estos momentos de pesadillas irracionales, la verdad que es para tener terror a morirse.
Me acerque a la puerta parecía que no se escuchaba nada al otro lado de la puerta, tenía que abrir la puerta para ver si todavía estaban los muertos vivientes fuera, pasados unos minutos sin escuchar nada decidí abrirla, el chirrido del cerrojo al moverlo me hizo sentir daño en los oídos, creo que eran los nervios de no saber si seguirían esperándome, abrí la puerta lentamente intentando no romper el silencio, los latidos del corazón hacían que se abultase la camisa en cada latido ¡Gracias a dios! Solté un suspiro de alivio, al ver que me encontraba de espaladas dentro de la habitación 109, había sido todo una pesadilla gracias a dios… Pero al girarme ¡Dioss! Un hombre ahorcado de la lámpara de hierro y todavía con impulsos de vida sus pies daban patadas de desesperación, corrí a sujetarlo para intentar sujetar su peso. Alce la vista y vi como su cara sonriente me miraba como desafiante y por su boca salió una voz grave y con algo de eco como si no saliera del, y me dijo.
Todo el que entra en este lugar, esta profanando el lugar sagrado de la muerte, nadie que entra, saldrá de él. Este lugar está construido sobre un cementerio infernal de demonios y será vuestro próximo destino después de la vida
 
Rafael Huertas